Investigación aplicada
Knowledge networks en acción

ANTECEDENTES

Dado el surgimiento de la pandemia de COVID-19 en el mundo hacia finales del año 2019 - inicios del año 2020 resulta evidente para actores públicos y privados que las repercusiones de las medidas de control sanitario implementadas por los gobiernos están y seguirán teniendo profundas repercusiones en el ámbito de la economía, tanto a escala macro incidiendo en el crecimiento del PIB y dinámicas comerciales, como a nivel micro teniendo impactos en las empresas y los bolsillos de la población.

Si bien es comprensible que las medidas de distanciamiento, aislamiento y cese temporal de operaciones no esenciales son instrumentales en las estrategias para detener la propagación de un virus altamente contagioso y aún no suficientemente conocido, surge la preocupación de que la pandemia de COVID-19 esté desencadenando una pandemia económica, cuyas consecuencias pudieran hacerse sentir en años por venir.

Empezando en Baja California, México, esta iniciativa tiene como propósito disponer de información para la toma de decisiones en torno a los impactos en el corto plazo, desenvolvimiento, incidencia de programas de asistencia y procesos de reactivación económica desencadenados en torno al fenómeno de la pandemia de manera profesional y oportuna.

De acuerdo con las manifestaciones de interés de implementar este esquema en diversas regiones y sectores, se plantea la creación de Consorcios independientes uno de otro Ad hoc para cada caso, en apego a los lineamientos y mejores prácticas planteadas por AXIS - Centro de Inteligencia Estrategia, S.A. de C.V. como proponente inicial para fines de mejora de procesos y construcción conjunta de conocimiento.


ESQUEMA DE CONSORCIO

Se ha conformado un "Consorcio de investigación" que en principio se compone por un Grupo Interinstitucional de Investigación (GIDI) integrado de manera voluntaria y por invitación a profesionales de la investigación y análisis tanto del ámbito privado (que colaboran en empresas), público (académico), como de instituciones puente (entidades de tercera parte[1]).

Se considera que se trata de "consorcio blando", en hace alusión a que no existe una estructura jerárquica marcada, sino esquemas de coordinación y asignación de responsabilidades; no obstante, existen acuerdos y compromisos que los participantes asumen de manera formal.

En principio no existe un acuerdo de compensación económica, ni esquemas de relación laboral en el Grupo Interinstitucional de Investigación (GIDI), con la salvedad de esquemas por evento que pudieran pactarse por excepción y sin conflicto de intereses.

Los participantes del GIDI acceden a colaborar acorde a su "expertise" particular para el beneficio común, recibiendo crédito público de su participación y pudiendo hacer alusión a su rol en el consorcio, suscribiéndose en todo momento al protocolo de ética establecido. Dada la naturaleza predominantemente académica de los participantes en el GIDI, se reconoce de antemano que adicionalmente a los productos de divulgación inmediata que se generen, es permisible el desarrollo de publicaciones académicas posteriores derivadas de la información generada, en apego al protocolo de ética.

Los roles esenciales por cubrir dentro del GIDI incluyen: 1) levantamiento de datos y obtención de información de diversas fuentes, 2) tratamiento estadístico de datos, 3) tratamiento, análisis e interpretación de información, 4) desarrollo de productos de divulgación y 5) actividades de divulgación.

El tamaño del GIDI se determina por la funcionalidad de este, considerando la dimensión de tareas a desarrollar, la disponibilidad de los miembros y las áreas de especialidad. En principio se considera que el consorcio operará durante el remanente de 2020 y todo el año 2021, pudiendo haber colaboraciones para etapas determinadas o para todo el plazo de operación.

Se procura establecer acuerdos con aportantes institucionales de información de tercera parte para robustecer el análisis e interpretación a realizarse. Se procura también establecer alianzas con medios y canales de divulgación, particularmente cuidando la no distorsión del conocimiento generado.


[1] Entiéndase de tercera parte como actores que colaboran en asociaciones nacionales, internacionales, multilaterales, agencias públicas de investigación quienes dentro de sus funciones habituales realizan tareas de investigación y análisis formal.


El siguiente diagrama esquematiza la estructura del consorcio:

Dado el ejercicio profesional de los integrantes del GIDI, es permisible el tratamiento posterior de los datos para fines académicos con alcances de mayor profundidad o diferenciación en el análisis, siempre y cuando se haga referencia al consorcio como participante en dichos trabajos y a los miembros que de manera directa hayan generado los elementos que se aprovechen para tales fines, inclusive deseablemente a nivel de co-autoría si fuese aplicable.

Se inicia con un consorcio para Baja California, sin embargo, se plantea la suscripción de diversos consorcios para poblaciones con características afines y donde exista un potencial GIDI, una coordinación y respaldo institucional.

Dentro del Consorcio para Baja California se mantiene la coordinación para habilitar nuevos consorcios, la validación de metodologías estandarizadas y las tareas de análisis agregado de información obtenida.